Como se sabe, entorno al Himalaya había varios reinos, pero los siete principales son, o han sido : Nepal, Butan, Mustang, Sikking, Tibet, Ladakh y Zanskar, estos dos últimos no los conocía, y ese ha sido el motivo que me ha llevado a hacer este viaje para conocerlos.
Decir primero, que es un viaje algo duro debido a la altitud en que se encuentran, por encima de los 3.500 s n d m, con puertos en torno a los 5.000, donde cuesta andar, también hay que contar la cantidad de escaleras que hay que subir para visitar los monasterios budistas que hay por esas montañas y que la mayoría están en sus laderas, otra forma de ver el viaje, es que uno vuelve sin duda, con un buen fondo físico ! Atención deportistas !
Tenzin Gyatso, el actual Dalaí Lama, es el líder espiritual del budismo Tibetano desde 1940, tiene 91 años y vive exiliado en Dharamshala, India, desde 1959, por culpa de la ocupación de la dictadura comunista china, nunca se sabrá cuanta gente torturaron y mataron durante la invasión y sobretodo después, es de la Rama Gelug, también conocidos, como de los gorros amarillos.
Los monasterios Budistas, la gran mayoría de monjes y una minoría de mujeres, no solo son recintos para rezar, también guardan la cultura, las tradiciones y costumbres de su población y entorno.
En los monasterios hay dinero por todas partes que donan el 90% de la población que son creyentes, para sustento de los mismos y de los monjes, ya que no tienen otras ayudas estatales, casi todos ellos están monitorizados con cámaras de vigilancia.
Después del periplo por ambos reinos, el viaje terminó en Srinagar y su famoso lago Dal, para relajar el cuerpo de tanto trajín, este lago y sus casas flotantes, llevaba décadas soñando el poder visitarlos algún día, y ese día llegó.
No quiero terminar este pequeño relato sin dar las gracias a Sandra la guía, una gran profesional, a Roger y Sandra, compañeros del viaje, por su inestimable ayuda en algunos pitañares difíciles de transitar.
Próximo periplo, las Barrancas del Cobre en Méjico.
Mapa para ubicar ambos reinos en la inmensidad de las estribaciones del Himalaya.

Mapa para más detalle, por donde transcurrió el viaje, empezó por Leh y terminó en Srinagar.
El principal templo de la religión Sij en Delhi, es el Gurdwara Bangla Sahib, esta religión me cae bien, porque sus miembros aportan su dinero y su trabajo voluntario para dar de comer a la gente más necesitada, sin preguntar a nadie de dónde procede.
Una calle típica de la vieja Delhi, con olor, color y sabor.
En el viejo Delhi la circulación es un a caos, a jornada completa.
Vista de Leh, capital de Ladakh, desde la Pagoda de la Paz
Al antiguo reino de Ladakh se le llama el pequeño Tibet, y al monasterio Thinksey el pequeño Potala de Lhasa, guardando las distancias.
Interior del monasterio donde rezan, recitan y reflexionan los monjes budistas, al fondo la foto del Dalai Lama, que obviamente, todos los monasterios tienen.
El Tinksey es uno de los mejor conservados, la razón es que lo visitan muchos fieles y aportan más dinero para su conservación, así como para el mantenimiento de los monjes.
El monasterio de Mathis también es de los más grandes.
Algunos están muy bien conservados, como se sabe en el Budismo no hay jerarquía, pero la gente es muy creyente y aporta dinero para que vivan los monjes.
La pagoda de la Paz en una colina, desde donde hay una magnifica vista de la capital. Leh.
La zona peatonal de Leh está muy concurrida por las tardes, ya que se concentra el comercio de la ciudad.
Son muy habituales las estupas por cualquier lugar y algunas muy bien pintadas con motivos religiosos, como está a la entrada de la ciudad.
El encuentro de las aguas de los ríos Zanskar e Indo, de distinto color.
Algunos monasterios los hicieron en los sitios más inverosímiles, otra cosa es saber cuánto aguantarán.
Las montañas de esta parte del mundo están exentas de vegetación y son imponentes.
La figura de Buda está por cualquier lugar y algunas son impresionantes.
En medio de la nada aparece una entrada a un monasterio, algunos están muy escondidos
Solo en los valles y merced al deshielo de los glaciares se practica algo de agricultura y pastos para el escaso ganado, pero todo dentro de una economía de subsistencia, que el que subscribe conoce bien.
Esta foto la hice, porque da la inpresion de que la farola ilumina el glaciar, esta hecha en Padun, capital del antiguo reino de Zanskar, donde hay montañas de hasta 7.000 metros y nieves perpetuas, en invierno se quedan aislados durante varios meses.

El monasterio de Phuktal fue construido en un acantilado inverosímil, al que me negué a subir, porque a pesar del entrenamiento anterior, mis piernas y mis pulmones no daban para más.
! Otro qué tal baila ! A quien se le ocurriría construir este monasterio en semejante sitio ?
Preparativos para el festival anual de Sani Naro Nasjal, cerca de Padun.
La orquesta de percusión da la bienvenida a los que actúan en las danzas, así como a toda feligresía
En este festival anual se reúnen gentes de todos los valles próximos a Padun, capital administrativa de Zanskar.
Los molinillos de oración, en tibetano maní khorlo, llevan dentro mantras escritos en papel, que al darles vuelta, siempre en la dirección de las agujas del reloj, equivale a recitar en voz alta los mantras del interior para purificar el Karma.
Todavía existen pastores nómadas, solo con el buen tiempo, que viven como hace siglos, en la foto una batidora de leche para hacer yogur y queso, movida por un pequeño salto de agua en el exterior de la cabaña.
En esta zona del mundo nieva mucho y lógicamente hay enormes glaciares.
En la ruta encontramos este pequeño monasterio con una fiesta anual, que como en todos los lares, a parte de rezar, se celebra comiendo, a la que fuimos invitados a participar convenientemente.
Las ruinas de Hundurman, pueblo abandonado próximo a la frontera con Pakistán, pero que da idea de lo humilde que han vivido estas gentes, en cualquier corriente de agua y un pequeño terreno para cultivar, ahí se hacía un asentamiento.
Como en todas las antiguas colonias inglesas, no puede faltar la torre del reloj en el centro de la ciudad, en este caso en Srinagar,
A Srinagar la llaman la Perla de Cachemira con su famoso y apacible lago Dal a 1.600 metros de altitud, donde los ingleses Ilegaban huyendo del tórrido calor de toda La India.
Desde la independencia en 1947, esta en disputa con Pakistán, aparte de un movimiento independentista.
A la caída de la tarde las familias salen en sus barcas, propias o alquiladas, con remero incluido, en un relajante paseo por el lago y sus canales.
También aprovechan para hacer compras por los mismos, ya que se vende de casi todo.
Alejados de la zona “ comercial “ el lago está más limpio y con mucha vegetación flotante.
Hay muchas hectáreas de vegetación flotante que usan para hacer fertilizantes y dar de comer al ganado.
En el lago hay muchas especies de plantas, pero las principales son : Flores de Loto, de Lirios de agua y Nenúfares, con lo que el paseo a remo es una delicia.
No había muchas flores de Loto porque era un poco pronto, pero si de las otras especies.
La casa flotante que nos toco en suerte, fue una pura delicia con todos los servicios, pero lo principal de estas casas es el señor que se encarga de todo, a modo de mayordomo, limpia, guisa, se preocupa que no falte nada, en definitiva, hacer la estancia del viajero lo mas confortable posible, aunque posiblemente nunca leerá este blog, le envío un fuerte abrazo a D. Manzoor, de Pahalgam, un autentico profesional en el servicio, es decir, de los de antes, porque ahora no abundan.